La alfabetización mediática e informacional es la capacidad de acceder, evaluar, usar y crear contenidos de medios digitales de forma crítica y responsable.
En el ecosistema digital saturado de estímulos en nuestras sociedades de la información, en muchos casos los algoritmos deciden qué vemos, mientras la inteligencia artificial facilita la creación de deepfakes hiperrealistas. En ese contexto, resulta esencial desarrollar el pensamiento crítico y entender cómo puedes proteger en el día a día tu identidad digital.
Para ayudarte, en este artículo vamos a analizar a fondo qué es la alfabetización mediática e informacional con ejemplos prácticos, además de proporcionarte herramientas de verificación (fact-checking) que te serán de utilidad.

¿Qué es la alfabetización mediática e informacional?
La alfabetización mediática e informacional (AMI) es la capacidad de comprender las funciones de los medios y otros proveedores de información, evaluar de forma crítica sus contenidos y tomar decisiones informadas sobre usuarios y creadores de contenido, transformando la información en conocimiento.
Así pues, también engloba, tal y como recoge la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el desarrollo de habilidades de comprensión crítica para asegurar que las personas puedan utilizar de forma segura, eficaz y responsable los contenidos multimedia.
Según el manual eMedia del proyecto Erasmus +, la alfabetización mediática se desarrolla en 5 dimensiones de competencia digital-mediática:
- Instrumental: saber acceder y buscar información.
- Cognitiva: ser capaz de transformar información en conocimiento.
- Comunicativa: poder expresarse en múltiples lenguajes según el canal de información.
- Ética: usar la información de forma ética, responsable y democrática.
- Emocional: mostrar empatía en espacios virtuales.
Aunque pueda parecerte un término innovador, la alfabetización mediática nació para enseñarnos a leer entre líneas en los medios tradicionales: desde los titulares de periódicos y revistas hasta los contenidos de la televisión.
¿Qué no es alfabetización mediática?
La alfabetización mediática no es saber usar un dispositivo móvil o abrir una cuenta en una red social o consumir pasivamente contenido, se trata de un proceso que requiere una condición: aplicar el pensamiento crítico.
¿Cuáles son las 5 habilidades de una persona alfabetizada mediáticamente?
A partir de esas dimensiones que acabamos de conocer, el manual recoge las 5 competencias mediáticas prácticas que toda persona alfabetizada mediáticamente debe dominar:
- Acceder a la información.
- Analizar y evaluar los mensajes.
- Crear contenidos propios.
- Reflexionar sobre el uso responsable de la información.
- Actuar para participar en su comunidad activamente.
La UNESCO las sintetiza en 3 componentes clave: acceso (buscar y recuperar información), evaluación (comprender y valorar críticamente los contenidos) y creación (producir y comunicar información de forma responsable).
La alfabetización en redes sociales
La alfabetización mediática también afecta a las redes sociales que ofrecen a los usuarios una experiencia personalizada que esconde grandes retos: los algoritmos y la inteligencia artificial.
El impacto de la inteligencia artificial y los algoritmos generativos
Cada vez que abres una red social o realizas una búsqueda, debes saber que hay un algoritmo trabajando en segundo plano para decidir qué aparece ante tus ojos.
Eli Pariser describe precisamente este proceso que ha acuñado como filtro burbuja mediante el cual un algoritmo intenta adivinar qué te interesa como contenido a partir de datos como tu ubicación, tu comportamiento y tu historial de búsquedas y consumo de información.
¿Por qué llamarlo burbuja? Porque se produce una especie de aislamiento intelectual a medida, un microuniverso que te muestra contenido que confirma tus ideas y te aparta de toda información que cuestione tus creencias, y todo ello se produce sin que seas consciente.
A ese fenómeno se suman las cámaras de eco, que refuerzan y amplifican opiniones que circulan una y otra vez en un entorno cerrado, pudiendo instalarse una lógica de “nosotros contra ellos”.
En este mecanismo, el propio algoritmo se comporta como un sesgo cognitivo que alimenta el sesgo de confirmación, una tendencia que valida cualquier información que encaje con lo que creemos y descarta la que contradice cualquiera de nuestras ideas o preceptos.
Al filtro burbuja, las cámaras de eco y el sesgo cognitivo, se les suman las deepfakes, donde la inteligencia artificial es capaz de crear material audiovisual falso, pero hiperrealista sobre una persona, empresa o institución.
El Diccionario de la Real Academia recoge el término de “posverdad” para definir toda información falsa orientada a manipular las creencias y las emociones de la opinión pública.
En este contexto adverso, la alfabetización mediática se muestra como imprescindible.
Características de la alfabetización mediática
La alfabetización mediática es un marco integral de competencias mediáticas ciudadanas para empoderar a las personas de tal manera que interactúen de manera crítica con el ecosistema digital, la información y los medios de comunicación.
Las 4 características principales de la AMI son:
- Multidimensionalidad: comprende desde la capacidad de buscar y evaluar la información con datos fiables, hasta entender el funcionamiento de las plataformas y las tecnologías digitales. También es conveniente incluir formación en aprendizaje profundo o deep learning, para comprender cómo aprende la inteligencia artificial.
- Orientación a la ciudadanía activa: el ciudadano debe pasar de ser un sujeto pasivo a un sujeto activo capaz de participar en el debate público y el desarrollo sostenible desde un enfoque ético y responsable.
- Transversalidad y evolución: abarca todo tipo de canal y tecnología, y se adapta a nuevas realidades tecnológicas, como los algoritmos inteligentes o la creación de contenidos automatizados.
- Anclaje en los derechos humanos: la alfabetización mediática se encuentra ligada a la libertad de expresión, el acceso a la información y el derecho de toda persona a expresarse y crear conocimiento de manera equitativa.

Alfabetización mediática: comparativa entre el enfoque tradicional y el digital actual
La transición de los medios de comunicación tradicionales a los entornos hiperconectados y descentralizados actuales ha revolucionado la naturaleza de las características de la alfabetización mediática.
Frente a esta realidad, la AMI ha tenido que pasar inevitablemente de interpretar mensajes (físicos o digitales en su etapa inicial) a evaluar las estructuras tecnológicas actuales que los distribuyen:
| Característica clave | AMI tradicional | AMI digital |
| Acceso y filtrado | Encontrar fuentes de información físicas y digitales básicas | Detectar sesgos algorítmicos, sesgos de confirmación y burbujas de filtro |
| Evaluación crítica | Analizar la línea editorial de un periódico o canal de televisión | Comprender la falta de neutralidad de los mensajes y transparentar los procesos y sesgos algorítmicos ocultos |
| Producción de contenido | Escribir una carta al director, un artículo de opinión o una entrada en un blog | Generar y difundir contenido ético, entendiendo su impacto |
Las 5 leyes de la alfabetización mediática e informacional de la UNESCO
La UNESCO propone 5 leyes de la alfabetización mediática e informacional (AMI) inspiradas en las Cinco Leyes de la Biblioteconomía que formuló el matemático S. R. Ranganathan en 1931.
Las leyes AMI se elaboran como una suerte de marco normativo global para una mejor gestión y protección de los derechos humanos en relación a todo tipo de “contenedor de conocimiento” en la era de los algoritmos, la inteligencia artificial y las plataformas digitales. Estas leyes son las siguientes:
- Primera ley: paridad de los proveedores de información. Los medios de comunicación, la tecnología, internet y demás proveedores de información son iguales en importancia: ninguno debe tratarse como más relevante que otro o en posesión del monopolio de la verdad.
- Segunda ley: el ciudadano como creador de contenido. Cada ciudadano es creador de información y tiene un mensaje. Por ello debe poder acceder a la información y expresarse, pero el acceso solo es real con las competencias para usarlo.
- Tercera ley: la no neutralidad. La información no siempre es neutral (las noticias, contenidos y algoritmos conllevan sesgos e intereses comerciales o ideológicos) y no está libre de prejuicios. La AMI debe hacerlo transparente.
- Cuarta ley: derecho a la información y privacidad. Todo ciudadano desea conocer y comunicarse, y sus derechos nunca deben verse comprometidos.
- Quinta ley: proceso continuo. La alfabetización mediática requiere formación constante porque la tecnología cambia rápidamente. Debe convertirse en un hábito y un aprendizaje para toda la vida.
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Ejemplos de alfabetización mediática (AMI)
Con la intención de seguir profundizando sobre las implicaciones de la alfabetización mediática, queremos compartir contigo dos ejemplos en España que muestran hasta qué punto este reto es relevante en nuestra sociedad.
El primero es la Fundación Atresmedia que, tras más de 15 años de actividad, ha reorientado su eje de actuación para acercar a niños y jóvenes el valor de la comunicación, colocando el pensamiento crítico como herramienta indispensable para combatir la desinformación.
De hecho, Atresmedia ha sido el primer grupo de comunicación en unirse a la Alianza MIL (del inglés, media and information literacy alliance) de la UNESCO y ha puesto en marcha iniciativas que conecta la creatividad de los más jóvenes con causas relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como “Busca tu causa y dale efecto MIL”.
El segundo ejemplo de alfabetización mediática es el informe trienal de la CNMC que recopila, en su última versión, 580 medidas destinadas a fomentar la capacidad crítica frente a la desinformación, promoviendo, además, un uso responsable y seguro de los medios.
Estos dos ejemplos ponen de manifiesto que la alfabetización mediática no interpela únicamente a los medios de comunicación tradicionales, sino a todo el ecosistema (televisiones, plataformas, administraciones y voces) para que trabajen en la misma dirección.
¿Por qué es importante la alfabetización mediática hoy en día?
En un ecosistema global donde la inteligencia artificial genera contenidos masivamente y los algoritmos personalizan lo que ves en internet y en las redes sociales, la alfabetización mediática e informacional asume una doble función: empoderar al ciudadano y protegerlo de los riesgos que supone su ausencia.
Este rol cobra peso ante datos como los que publica La Moncloa en su página oficial: el 49 % de las personas jóvenes utilizan con frecuencia las redes sociales para mantenerse informados de la actualidad.
Beneficios de desarrollar competencias en alfabetización mediática
Las personas que cuentan con competencias críticas frente a los medios de comunicación e información se protegen a sí mismas y fortalecen el tejido social:
- Aplican el pensamiento crítico: son capaces de cuestionar la intencionalidad, los sesgos y las fuentes detrás de cualquier pieza informativa.
- Consumen y crean contenido con responsabilidad: son conscientes del impacto de lo que se comparte, y reducen la propagación de bulos y discursos de odio.
- Son autónomos digitales: saben detectar cuándo están siendo condicionado por una cámara de eco o un sesgo algorítmico y toman el control de su consumo de datos.
Una sociedad con este tipo de competencias mantiene un uso más saludable, equilibrado y constructivo con la información.
Peligros de no proteger e impulsar la AMI
Los peligros principales de no contar con herramientas que permitan a los ciudadanos adoptar una visión crítica ante la información a la que acceden son los siguientes:
- Vulnerabilidad ante la información masiva. Los ciudadanos se exponen a campañas de manipulación.
- Polarización y fragmentación social. El aislamiento en burbujas informativas debilita el debate público y radicaliza opiniones.
- Pérdida de confianza en las instituciones democráticas. El ciudadano a falta de fronteras entre la verdad y la ficción puede caer en el escepticismo absoluto, debilitando la credibilidad de la ciencia y el periodismo ético.
- Crisis de identidad digital y suplantación. La falta de alfabetización mediática expone a los ciudadanos a noticias falsas, como hemos ido abordando a lo largo de este artículo, pero también a la vulnerabilidad de su identidad digital y al fraude.
El reto de la integridad en los entornos educativos y corporativos
La alfabetización mediática e informacional (AMI) en la escuela se integra directamente en el currículo de educación infantil, primaria y secundaria de la LOMLOE a través de competencias clave como la competencia digital, la competencia de comunicación lingüística y la competencia ciudadana.
La biblioteca escolar también juega un papel central como espacio AMI: es donde el alumnado aprende a buscar, contrastar y citar fuentes de forma crítica.
Así las cosas, tanto en entornos educativos como corporativos, la integridad de la información y la autenticación de personas de las personas son aspectos críticos.
Por ello, además de la concienciación teórica, la implementación de planes de proctoring profesionales, como los que hemos desarrollado en Smowltech, se ha convertido en una herramienta indispensable para garantizar evaluaciones a distancia seguras, éticas y transparentes.
Te invitamos a solicitar una demo gratuita para que puedas entender cómo funcionan nuestras soluciones avanzadas para proteger la privacidad del usuario como la validez del proceso evaluativo o de certificación.
Guía práctica: cómo aplicar la alfabetización informacional en el día a día
Llegados a este punto puede que estés preguntando cómo puedes detectar si delante de ti tienes una información dudosa o si decides compartir un mensaje o no.
Te damos 4 pautas que te van a ayudar a tomar una decisión informada sobre la información a la que te ves expuesto:
- Comprueba la autoría de la información. Pregúntate siempre quién está detrás de la noticia. Desconfía del contenido que no está claramente atribuido a una persona, organismo o medio identificable.
- Rastrea el origen. Comprueba las fuentes que cita y busca, si es una web o proyecto con página en internet, la sección “Sobre nosotros” y el “Aviso legal”. Si hay imágenes o vídeos verifica si se han sacado de contexto o manipulado.
- Contrasta con otros medios y publicaciones. Si una noticia es muy importante, pero no aparece en otros medios o en canales oficiales, puede tratarse de un contenido sospechoso. Intenta buscar fuentes fiables que respalden los datos que aparecen.
- Revisa la fecha de publicación y la URL en la barra de direcciones. Si una noticia no tiene fecha, puede ser una señal de alarma, al igual que direcciones web que imitan las de medios conocidos con la intención de confundirte.
Más allá de estas medidas básicas, existen herramientas que te ayudan a realizar comprobaciones más profundas como el cuestionario C.R.I.T.I.C., una herramienta pedagógica para aplicar el pensamiento crítico y la lectura analítica a textos, noticias y discursos.
El Centro Nacional de Desarrollo Curricular (CEDEC) propone una plantilla para que puedas aplicarlo con éxito.
Herramientas gratuitas para verificar información (fact-checking)
Además de estas medidas que acabamos de compartir contigo para verificar la información, en España, por ejemplo, puedes encontrar algunas plataformas especializadas en la verificación de noticias como:
- Maldita.es: organización sin ánimo de lucro centrada en comprobar hechos (fact-checking) y vigilar el discurso público, que tiene la alfabetización mediática como uno de sus objetivos.
- Newtral: combina la verificación de datos con la investigación periodística. Forma parte de las principales redes internacionales de fact-checking.
- VerificaR TVE: sección de verificación de la televisión pública que contrasta noticias virales y contenidos sospechosos que circulan por las redes sociales y aplicaciones de mensajería.
- EFE Verifica: es el servicio de la Agencia EFE contra la desinformación y está adherido al código IFCN (International Fact-Checking Network), un estándar internacional de calidad al que se adhieren de forma voluntaria las agencias de verificación.
- AFP Factual: se trata del servicio de verificación en español de la Agencia France-Presse que, aunque no es una agencia española, cuenta con un equipo dedicado a España.
Sea como sea, la mejor estrategia es combinar varios medios y herramientas de verificación por pura higiene digital. Con un poco de práctica, en pocos minutos puedes conseguir una verificación sólida de la información que llegue a ti.

El marco regulador: ¿quién debe promover la alfabetización mediática?
La responsabilidad de impulsar la alfabetización mediática no recae en un único actor, se trata de un modelo de corresponsabilidad democrática y gobernanza multinivel con el objetivo de garantizar que el ecosistema informativo sea saludable:
- Estados Miembros y ONU: siguiendo la resolución A/RES/75/267 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, los Gobiernos deben formular políticas y planes de acción que involucren activamente a la juventud. Sin embargo, combatir los bulos jamás debe ser una excusa para la censura, pues la libertad de expresión y el pluralismo informativo deben prevalecer.
- Plataformas digitales y Ley de Servicios Digitales: esta ley va un paso más allá de las recomendaciones éticas e impone obligaciones legales estrictas. Las plataformas y buscadores de muy gran tamaño (con más de 45 millones de usuarios al mes) están obligados a auditar y mitigar riesgos como el de desinformación.
- Reguladores y autoridades audiovisuales: se trata de supervisores independientes cuya misión es la de garantizar que tanto los medios tradicionales como las plataformas digitales protejan al usuario y fomenten el pensamiento crítico en el entorno digital.
- Sociedad civil y entorno educativo: las universidades, agencias de verificación, docentes y familias tienen la responsabilidad de fomentar el aprendizaje continuo de la alfabetización mediática adaptado a las nuevas narrativas.
La clave del marco regulador en cuanto a la alfabetización mediática e informacional se encuentra entre el equilibrio entre regulación y libertad, y debe asegurar el empoderamiento del ciudadano al respecto.
Para reafirmar este compromiso, cada año se celebra la Semana Mundial de la Alfabetización Mediática e Informacional, del 24 al 31 de octubre.
¿Quieres profundizar sobre la alfabetización mediática e informacional?
Los siguientes recursos te van a servir para seguir indagando sobre esta cuestión:
- Portal de la UNESCO sobre alfabetización mediática e informacional: desde este portal puedes acceder a todo tipo de recursos oficiales como textos jurídicos, navegador de sitios, laboratorio de ideas, informes globales, etc.
- Sección oficial de la Comisión Europea dedicada a la alfabetización mediática: la página recoge la Ley Europea de Libertad de los Medios de Comunicación (EMFA).
- European Digital Media Observatory (EDMO): observatorio involucrado en el desarrollo y aplicación de las directrices sobre esta materia.





